Entre el Glucolín y la EPO

“En mi época lo máximo que tomábamos era Glucolín. Ahora se dan con todo”, dijo un viejo ciclista, animador de varias Vueltas al Valle, como reacción a la noticia de que en la edición 75° habría control anti-doping. “No queda nadie”sostuvo  y siguió recordando que “consumíamos frutas o algún  sobresito de magnesio pero los de afuera marcaban la  diferencia y teníamos los cuerpos iguales”. Otro ex ciclista que se unió a la charla apuntó que “no van a descubrir nada porque no son sustancias prohibidas. Colocan drogas en la sangre para aumentar el nivel de rendimiento, de glóbulos rojos. El problema viene cuando te retiras. El corazón, hígado, pulmones, todo. Te pasa factura”.

El anuncio de los controles que fue confirmado por los organizadores de la 75° edición de la Vuelta al Valle, en la conferencia de lanzamiento del evento,  destapó el lado oscuro de esta disciplina de la que nadie se animaba a decir nada, pero los testimonios anónimos comienzan a marcar una tendencia a que se revele cómo se maneja este mundo del dopaje.

“El olor que dejaron cuando se fueron costó mucho  sacarlo, sin contar las bolsas con jeringas” y otros elementos que dejó un equipo líder del ciclismo nacional, según reveló una vecina de Allen que brindó hospedaje a los participantes. Este testimonio coincide con los relatos anónimos que surgen cada año luego de la competencia en el Polideportivo Municipal, en donde son alojados los equipos de ciclistas.

“Un día para el olvido vive el ciclismo argentino” titularon Infobae y el diario Clarín el último 8 de mayo luego de confirmarse seis casos de dóping en dos competencias: la prestigiosa Vuelta a San Juan y la tradicional Doble Bragado, disputadas en enero y en febrero de este año, respectivamente. El análisis realizado al ganador  Gonzalo Najar (Jujuy) señala la presencia de esteroides anabólicos androgénicos. De los demás ciclistas nunca se supo que se le encontró en sus cuerpos.

La explicación de un empírico afirma que el ciclista entrena normalmente y al agotar sus defensas su físico no le permite avanzar. Recurren a la famosa EPO, que es la eritropoyetina, que también se utiliza en el turf, y no precisamente en los jockeys. Esta droga tiene la función de levantar los glóbulos rojos. Es inyectable. Al aumentar la capacidad de glóbulos rojos aumenta el oxígeno y el deportista tiene mayor recuperación. El paso siguiente es que se le debe sacar sangre periódicamente para constatar el proceso. Un cuerpo normal entrenado tiene entre 38, 40 hematocritos, glóbulos rojos. Para un gran premio hay que llegar a 50, 52, 54 si queres ganar. Es de a poquito. Sacas sangre y vas aumentando. Este procedimiento no es igual para todos. Cada organismo marca el propósito.

Otro “especialista” explicó que el riesgo más grande es la coagulación de la sangre porque “se espesa” y aseguró que para tener fortaleza se recurre a la tetosterona, la nandrolona, somatropina y pastillas.

En la región, el testimonio más crudo de esta realidad fue publicado el año pasado por el periodista Diego von Sprecher en una nota realizada a un joven  ciclista que con su anónimo relato confesó que era un adicto “a la velocidad. Probamos cualquier cosa con tal de alcanzar metas y romper record”.

Una realidad que se oculta y se comenta. Nadie pone la cara. “El problema es cuando pase algo grave y será tarde para los lamentos”, dijo el viejo ciclista recordando que “lo máximo que tomábamos era Glucolín”.

La eritropoyetina (EPO)

La eritropoyetina (EPO) es una hormona sintetizada en nuestros riñones que estimula la producción de glóbulos rojos en la médula ósea. Aproximadamente un 1% del total de glóbulos rojos del organismo se tiene que producir diariamente en la médula ósea porque esa misma cantidad de glóbulos rojos también se destruye en la médula espinal, el bazo y el hígado.

Se cree que la EPO se produce en los riñones porque así éstos pueden regular de este modo y al mismo tiempo el número de glóbulos rojos que circulan por la sangre y el volumen del líquido extracelular y del plasma sanguíneo.

Cuando se produce una anemia se estimula la producción natural de EPO, que puede llegar a producir diez veces más glóbulos rojos que en condiciones normales. Cuando se produce una policitemia (enfermedad caracterizada por presentar una elevada producción de glóbulos rojos) o cuando se realizan varias transfusiones de sangre, se inhibe la producción natural de EPO y se disminuye la producción de glóbulos rojos.

¿Qué efectos tiene la EPO en los deportistas?

Diferentes estudios realizados con jóvenes poco entrenados y deportistas muy entrenados de nivel regional han demostrado que la administración de dosis pequeñas de EPO humana recombinada durante pocas semanas, se acompañan de una mejora significativa de los valores del consumo máximo de oxígeno (entre un 5 y un 10%), del tiempo de agotamiento durante el ejercicio de intensidad máxima y de adaptaciones cardiovasculares durante el ejercicio de intensidad media (disminución de la frecuencia cardíaca).